Branding
Branding para equipos de competición: por dónde empezar
Muchos equipos de competición tienen una identidad visual que ha ido creciendo sin plan: un logo que cambia ligeramente de una temporada a otra, colores que varían según quién diseñó la última pegatina, tipografías distintas en cada pieza.
El primer paso de un branding serio es documentar lo que ya existe: qué colores, qué tipografía, qué versión del logo es la correcta. A partir de ahí se construye un manual de marca simple que cualquier proveedor —desde el que hace las pegatinas del kart hasta el que diseña las redes— pueda seguir.
La coherencia entre el box, las redes y el material impreso es lo que hace que un equipo se perciba como una estructura profesional y no como un proyecto improvisado, y eso es precisamente lo que buscan los patrocinadores cuando evalúan con quién asociarse.
